5 Mil Antorchas Misioneras

El 3 de julio de 1927, en una fonda de arrieros, pobre como ninguna, Monseñor Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa de Osos, fundó el Seminario de Misiones Extranjeras de Yarumal.

Desde entonces, los Misioneros de Yarumal,  hemos procurado encender una luz en el alma y el corazón de muchos pueblos.

Las primeras luces se encendieron en 1938 cuando los primeros misioneros que se ordenaron en el instituto, fueron enviados a parroquias de la costa norte de Colombia. Los nativos de estas riveras, recibieron las primicias del naciente Instituto de Misiones.

En 1945 la Santa Sede le confirió al Seminario de Misiones la recién creada Prefectura de Lavateca y en 1949 los territorios del gran Vaupés, un vasto territorio conformado por los departamentos de Vaupés, Guaviare y Guanía. Desde entonces, Misioneros de Yarumal, recorremos los ríos y las selvas de esta parte de la Amazonía colombiana.

Muchos misioneros han gastado toda su vida al servicio de las comunidades indígenas de estos territorios. Hoy un puñado de misioneros, sigue acompañando a estos pueblos. Con coraje defienden sus derechos y su cultura; y se empeñan en construir un futuro mejor.

En 1952 la Santa Sede le confiere al Seminario de Misiones, los nuevos vicariatos de Buenaventura e Istmina en la costa pacífica colombiana. También allí, muchos misioneros recorrieron ríos y selvas, playas y mares, para llevar la buena noticia a los olvidados habitantes de estas costas colombianas.

 En 1970, el sueño de ir más allá de las fronteras, que habíamos amasado desde nuestra fundación se hizo realidad, con la apertura de las misiones en Bolivia y Ecuador, países que marcaron el comienzo de nuestra caminada por otros pueblos de América latina: Venezuela, Perú, Brasil y Panamá.

El encuentro con nuevas culturas enriqueció nuestra reflexión, ensanchó nuestro corazón y planteó nuevos retos para nuestro trabajo misionero.

En 1982 fuimos a África. Kenia y Angola fueron las puertas de llegada a este continente. Nuevos idiomas, nuevas culturas, nuevas religiones, nuevas manera de ser y de pensar, plantearon nuevos retos a nuestra tarea misionera. Más tarde fuimos a Costa de Marfil, Camerún y Etiopía. El horizonte misionero de un Instituto nacido en las montañas antioqueñas se abre inmensamente.

En 1995 fuimos a Asia. Primero a Camboya, más tarde a Filipinas y Tailandia. En Asia nos hemos acercado con reverencia a estos pueblos, -budistas en su mayoría-, quienes desde el silencio de sus monasterios, y la serenidad de sus arrozales nos han ayudado a descubrir la presencia misteriosa de Dios en todos los pueblos y culturas

A lo largo de estos 93 años de historia hemos encendido muchas luces en el corazón y en la vida de muchos pueblos. Y lo hemos hecho, gracias a la ayuda de muchos bienhechores y amigos, que con generosidad han apoyado nuestro trabajo misionero.

Hoy queremos encender una luz, es más, queremos encender una antorcha. Y no solo una, queremos encender cinco mil antorchas. Cinco mil antorchas misioneras. Y aquí estamos una vez más, confiando en la generosidad de todos. Tocando una vez más el corazón de tantos amigos del Seminario de Misiones de Yarumal.  Queremos que tú seas una de esas antorchas que queremos encender para seguir iluminando la vida de muchos pueblos.

Cinco mil antorchas misioneras es una iniciativa que pretende encontrar cinco mil amigos, que nosotros llamamos antorchas misioneras, que quieran apoyar nuestro trabajo misionero.

Cinco mil amigos que nos regalen 20 mil pesos cada uno, y enciendan asi una luz, una antorcha que se convertirá en educación, salud, vivienda… vida y esperanza para muchos pueblos pobres.

Tú también puedes brillar. Contamos contigo

Donaciones:
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Seminario de Misiones

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#5MilAntorchasmisioneras
#YoEnciendoUnaLuz

 

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