Elorza, el misionero “de la selva y del raudal”


El Padre Manuel Elorza Vanegas mxy, nació en Titiribí, (Ant.), el 18 de marzo de 1921. ingresó al Seminario de Misiones de Yarumal en 1935. Profesó como misionero el 3 de diciembre de 1943.

Recibió su ordenación sacerdotal en Yarumal, de manos de Monseñor Miguel Ángel Builes, el 8 de diciembre de 1947. Su primer año de sacerdocio lo ejerció en Simití, en la actual Diócesis de Magangué.

En 1 949, cuando la Santa Sede confió al Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal la Prefectura Apostólica de Mitú con 1 67.785 kilómetros cuadrados, fue destinado a trabajar en este extenso territorio, como compañero y auxiliar del inolvidable Monseñor Valencia. Allí ha permanecido por espacio de cuarenta años.

Realizó estudios de pastoral en el ICLA de Manizales y durante seis años (1978-1 984) prestó sus servicios como asistente general de la comunidad, pero visitando por temporadas su querida misión del Vaupés.

Viajero incansable, caminante, motorista, fundador de nuevos puestos de misión, conoció palmo a palmo los territorios de los departamentos del  Vaupés, del Guainía y del Guaviare. De labios de los viejos, de los jóvenes y de los niños, aprendió los idiomas de los diferentes grupos indígenas: Los Tucano, los Cubeo y los Barazana.

Vivió con intensidad los métodos misioneros antiguos y se renovó con las iluminaciones del Concilio Vaticano ll y en varios Encuentros Continentales de Misiones.

Con otros compañeros, fundó la Escuela de los Catequistas indígenas Bilingües en 1965, que se ha convertido en el Centro de Animación de la Pastoral indígena, CAPI, de Mitú.

Con los Payé, de todos los ríos del Gran Vaupés, aprendió los secretos del Yuruparí, del Yagé y los ceremoniales de los Oyne, de los Dabukurí, y de los Cachirí. Su gusto y su paladar se acostumbraron hace años al casabe, la fariña, el chivé, la quiñapira y las carnes muquiadas. Donde ha vivido ha impreso su ritmo acelerado y alegre. EI deporte y las muchas fatigas lo han conservado en forma, como un buen atleta.

El Padre Elorza, que acompañó a Monseñor Builes cuarenta días a través del Vaupés, ha realizado también una travesía de cuarenta años a través de la más pura historia misionera del IMEY, por la antigua Prefectura Apostólica de Mitú, ahora convertida en la jurisdicción madre de dos nuevos Vicariatos Apostólicos: San José del Guaviare y Mitú-Puerto Inírida.

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Algunos datos biográficos

Nació en Titiribí, Antioquia el 21 de marzo de 1921

Hijo de Gabriel y Rosa Antonia, de una familia de 6 hermanos

Ingresó al Seminario el 31 de enero de 1935, realizó la primera promesa jurada de obediencia en el Instituto el 3 de diciembre de 1943, fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1947. El año pasado celebró 70 años de ministerio sacerdotal.

1948 -1949 Simití, Bolivar
1949 Prefectura Apostólica de Mitú
1969 Curso de pastoral en ICLA
1970 Regresa al Vaupés
1979 Asistente del Consejo General
1984 De nuevo regresa al Vaupés
1990 Curso de actualización en Roma
1991 De nuevo va a el Vaupés
2006 Misionero en Inírida
Prestó algunos servicios pastorales breves en Arauca y en Barranquilla
2017 A finales del año Casa Emaús

Un misionero audaz

*Aprendió lenguas indígenas de esta zona

*Recorrió la Prefectura de sur a norte y de oriente a occidente. En ese entonces comprendía los tres actuales departamentos de Vaupés, Guaviare y Guainía.

*Soportó el rigor del sol y de las lluvias, montado en una canoa recorriendo ríos caudalosos y caños estrechos.

*Mantuvo callos en sus manos por el continuo vaivén del remo y por las herramientas de labranza en el cultivo de a tierra.

*Manejó el hacha y el machete abriendo potreros y trabajando en las “mingas” con la comunidad.

*Los acompañó en sus fiestas nocturnas, participando de la chicha, los bailes y el carrizo

*Practicó y promovió el deporte: futbol y baloncesto,

*Sus vehículos de transporte: la canoa por los ríos y la bicicleta en los caminos.

*Profesor y catequista en las escuelas y en los internados.

*De temperamento un poco fuerte, pero muy amable y sin rencores.

*De una piedad y celo misionero admirables.

Padre Elorza, descansa ya en los brazos amorosos del Padre.

 

Bernardo J. Calle O.

3 comentarios en «Elorza, el misionero “de la selva y del raudal”»

  1. Pbro. Alfredo Vélez M

    Cuánta alegría evangélica vivió y nos regaló siempre. Simple según el mundo, pero cada momento entregado a Dios para vivir su misión en la mayor riqueza: el servicio a los más necesitados y desprotegidos. ¡Llega al Reino de Dios¡.

  2. Emilse V Monsalve

    Un santo misionero! Íntegro! Trabajador incansable!! Todo un santo!! Otro santo más de los misioneros de Yarumal no canonizados: Monseñor Gerardo Valencia; Padre Felix Valencia; Padre Manuel Elorza! Monseñor Jesus E Jaramillo’

  3. Ana Patricia Rojas Saldarriaga

    Su simpatía y humildad, eran el reflejo del amor de Dios que estaba impregnado en su vida; por eso fue capaz de dejar huellas en el camino que permitieran que quienes las siguieran pudieran vivir como él la divina experiencia del amor celestial.

    Le vi un par de veces pero esto fue suficiente para describirlo de esta manera.

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