Catalaura, en el corazón del Catatumbo

Los barí o motilones viven en las selvas del río Catatumbo (Norte de Santander), a ambos lados de la frontera colombo-venezolana y su idioma es el barí, de la familia lingüística chibcha. El territorio barí fue reducido, primero por la conquista y colonización española, después en el siglo XX por la explotación del petróleo y del carbón en la región y últimamente por la colonización de las áreas rurales. La resistencia de los barí fue intensa entre 1530 y 1730, pero a partir de 1772 la gobernación de Maracaibo logró un acuerdo pacífico que incluyó a 21 comunidades barí.

En 1905 el gobierno del general Rafael Reyes otorgó al general Virgilio Barco (abuelo del presidente Virgilio Barco), la concesión para explotar petróleo, hulla y asfalto en el territorio barí, sin embargo los conflictos se incrementaron debido a la expansión de las haciendas y a las exploraciones petroleras y mineras, que los indígenas veían como invasiones a su territorio.

La Concesión Barco fue cedida por la familia a la empresa estadounidense Gulf Oil que hizo en 1931 un contrato con el gobierno colombiano en términos muy perjudiciales para los barí. Contra este contrato se pronunciaron los Consejos de Indios de otros lugares de Colombia y fue Quintín Lame quien protestó contra el gobierno por atacar con el ejército y la policía a los indios motilones. La guerra entre los motilones y las petroleras duró 20 años y fue en extremo desigual, flechas contra fusiles y aviones, de manera que finalmente los indígenas cedieron dos terceras partes de su territorio a las compañías y a la colonización. Derrotados los barí, fueron las misioneras de la Madre Laura y la misión evangélica de Bruce Olson las que lograron el apaciguamiento entre pueblo barí y la sociedad.

En el siglo XXI los barí se ven nuevamente amenazados por los intereses de las empresas mineras en Venezuela y por las empresas petroleras de Colombia. Además han sido afectados gravemente por la extensión de los de cultivos de coca y por los grupos armados como las Farc, el ELN, el EPL, las BACRIM, los grupos de autodefensa y las mismas fuerzas del Estado.

Actualmente el Pueblo Bari está organizado en dos Resguardos: el Resguardo CATALAURA en el Corregimiento de la Gabarra (Tibú N.S.), constituido por las comunidades Karikachaboquira y Bakubokira y el Resguardo ÑATUBAIYIBARI en los Municipios de Teorama, Convención y el Carmen (N.S.), con 22 Comunidades. Sus actividades principales son la pesca, la agricultura y la caza, su alimentación está basada en la yuca, el  plátano y el pescado. El pueblo Bari se caracteriza por la solidaridad, la alegría, su cercanía, su acogida, el celo por conservar su lengua y su territorio.

Un africano en el Catatumbo:

P. Anthony Ocieng Okene mxy

Como sacerdote Misionero Javeriano de Yarumal, originario de Kenia, África, tuve mi primera Navidad en el Catatumbo, entre la comunidad indígena de los Motilones. Es un área catalogada como zona roja de Colombia por la presencia de los grupos armados. Mucha gente teme visitar esta región y recuerdo que muchos me atemorizaron diciéndome “te van a secuestrar”, pero creo que la misión está más allá del miedo y de arriesgarte no solo con coraje sino también con fe. Esto implica adentrarse a aguas profundas con una fe profunda. Esta convicción me llevó a esta misión de Catalaura dirigida por las hermanas Lauritas. Toda la experiencia fue totalmente diferente. Allí la Navidad es la única época del año en que esta comunidad disfruta de la presencia de misioneros y tiene un sacerdote que celebra con ellos sacramentos y misas debido a la posición geográfica y la situación social de este lugar en Colombia. Tenía la sensación de que había mucho trabajo por hacer en este lugar, pero el miedo estaba más en los corazones de estas personas y en los corazones de muchos misioneros debido al miedo a los guerrilleros. La mayoría de los indígenas venían a la iglesia con sus familias para las novenas, los sacramentos y las misas. Nuestro equipo misionero junto con las hermanas Lauritas hicieron todo lo posible por ayudarlos a vivir este momento con profunda fe y profundo significado. La novena tuvo una buena asistencia con niños y adultos. Había actividades especiales para los niños cada día y también hubo retiros-talleres para las parejas.

La misa de Navidad fue bellamente preparada y celebrada con la presencia de los indígenas y algunos campesinos venidos de otras veredas aledañas. Pero después de la misa, la comunidad celebró con música, trago y bailes. Casi todos los hombres y algunas mujeres bebieron mucho, por esta razón salí del lugar triste, consciente de las luchas diarias y dificultades de estas personas a lo largo de este río Catatumbo. Pero al reflexionar sobre esta experiencia, veo que Jesús se hizo humano en una situación similar donde muchas personas se sentían abandonadas y deshumanizadas. Jesús eligió libremente hacerse humano con nosotros en esa situación terrible y nacer entre esta gente de Catatumbo y estar con ellos en una situación tan devastadora cuando dejamos el lugar de regreso a nuestra casa en Bucaramanga. Continuemos celebrando el amor generoso y persistente de Dios para con todos nosotros.

Lina Marcela Delgado
(Laica Misionera de Yarumal)

Y Dios entró en la selva… pero no precisamente para llevarlo con nosotros, sino porque llegó primero y nos estaba esperando en Catalaura, fuimos a una cita con EL allí.

El mito de la creación del Barí es muy interesante; habla de Sabaseba su dios creador que trabajó mucho y que cuando se sintió cansado cortó dos piñas;  y fue de ahí donde  sacó el primer hombre y la primera mujer Barí; la parte  interesante es que el mito dice que ese hombre y esa mujer salieron muy alegres y sonriendo, por lo cual dicen que el barí siempre debe estar alegre; y eso sí que lo evidenciamos en cada visita, en cada encuentro, en cada saludo y compartir que nos brindaron; y la pregunta era: ¿habían muchos motivos para estar felices? De entrada para un ojo visitante, no tantos, ya que a simple vista se puede vislumbrar algunas de sus necesidades básicas en nutrición, salud, vivienda, etc. Y, sin embargo, ¡sí! Si estaban alegres, si sonreían como quien no pierde la esencia de lo es y sabe de dónde vino; grandes lecciones de vida que quedaron grabadas para siempre en cada uno y por lo cual podemos decir que…

Recordar la misión de Catalaura es lo mismo que querer cantar con emoción con el hermano Bari o Motilón: ¡SABASEBA AKAINOBÓ SABASEBA, SABASEBA AKAINOBÓ! (¡Demos gracias al Señor demos gracias, demos gracias al Señor!).

Hablar de Catalaura y nuestra experiencia como misioneros en navidad es hablar de: Yurgen, Magaly, Yilder, de las queridas hermanas Lauritas Melanie y Adolphine, de Abaidora un anciano muy enfermo de la comunidad a quien le gusta mucho la gaseosa, de David el boga y quien madrugó con cariño para traer pescado a los misioneros… en fin… Catalaura para mi significó: vida, acogida, fogones, canastos, macanas, selva majestuosa que nos acunó por unos días, caño Brandy que me recordó que así vive el indígena, libre, transparente, en armonía, donde fluye la vida aun en medio de sus condiciones y carencias materiales que en momentos me desanimaban al ver a los niños, pero que me motivaron cada tarde con sus sonrisas y alegría para reunirse con nosotros.

Los niños, su gente, me recordaron que ser misionera no es solo ir a hablar de Dios, ser misionero es ir a encontrarse con Sabaseba (Dios) cara a cara.

P. Melquisedec Sánchez mxy
Animación Misionera, Bucaramanga

4 comentarios en «Catalaura, en el corazón del Catatumbo»

  1. Esperanza Mora Camargo

    Admiro a los misioneros por esta noble labor, Se arriesgan a todo, llegar a tantas partes del mundo sin saber muchas veses la lengua que alli se habla, las costumbres, clima, en fin a tantas cosas que se deben enfrentar pero siguen adelante. Son UNOS duros. Dios Los bendiga.

  2. Esneider Contreras Banqueth

    Hermosa labor….
    Que el Dios de la vida, el amor y la esperanza permita la transformación de estos lugares de difícil acceso a través de cada uno por medio de su gran testimonio de vida cristiana….

  3. Esneider Contreras Banqueth

    Que el señor resucitado les siga alentando en cada una de sus hermosas tareas y la fuerza del santo paraclito los revista de sus preciosos y explendidos dones ….

  4. Odbp

    Defender los derechos de los más vulnerables es una prioridad de la evangelización. Qué bendición ser de esa gente que ofrece su vida para humanizar las condiciones de éstos hermanos nuestros y para preservar los recursos de la creación. Dios los proteja queridos misioneros y misioneras.

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