La Misión Ad Gentes en dos milenios

P. Conrad Khayumbi mxy, Misionero en Inírida

Un mandato en cinco todos. Así lo encontramos en el Evangelio de Jesús: TODO poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Vayan por TODO el mundo. Hagan discípulos a TODOS  los pueblos. Enséñeles a guardar TODO lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes TODO el tiempo hasta el fin del mundo.

Fue Pablo de Tarso quien claramente comprendió el contenido de estos “Cinco Todos” y quien primero se dedicó a predicar El Evangelio de Jesús de Nazaret, no a los judío solamente, sino  también  a los “Gentiles” (Ad Gentes), Así llamaban los judíos a quienes no pertenecían al pueblo de Israel. Aquí tenemos el origen de la llamada: “Misión ad gentes”.

Primer Milenio:

Iglesia perseguida o misión de la sangre.  No habían órdenes religiosas, ni Institutos Misioneros, ni estructuras eclesiásticas: Arquidiócesis, diócesis, parroquias, vicarías foráneas, cardenales, obispos, sacerdotes.  Y sin embargo la fe en Jesucristo fue extendiéndose rápidamente en oriente y occidente, por el testimonio de vida, el testimonio martirial y el anuncio explícito o  clandestino de los creyentes. “Sangre de mártires semilla de cristianos” se decía, se dice y se dirá.

Iglesia protegida, o “Misión de la espada”.  A partir del  llamado “Decreto de Milán” que dio origen a la “paz constantiniana” se presentó un vertiginoso crecimiento en el número de bautizados y la disminución en la calidad de la vida cristiana. El Cristianismo llega a ser la religión oficial del Estado y la Iglesia con sus nacientes jerarquías se mantiene con la protección de los monarcas reinantes, también aparece la vida religiosa en sus formas primigenias: Eremitas, senobitas y la vida monacal. Fueron precisamente los monjes a quienes, apoyados por los Reyes, correspondió la responsabilidad de la Evangelización y de la “europeización” de los pueblos, fueron ellos los misioneros “ad gentes” en esta etapa de la historia de la Iglesia.  Las estructuras eclesiásticas permanecieron ajenas a esta labor, se centraron más en sí mismas.Iglesia protectora: con el nacimiento del “Sacro imperio romano” los papas coronaban a los reyes y tanto obispos como clérigos eran funcionarios del estado .Poco a poco se fue planteando el conflicto entre el poder espiritual y el poder temporal, “La querella de las investiduras”, los llamados “estados pontificios”, todo generó  una evidente decadencia del cristianismo que pedía con urgencia reformas y reformas las cuales se fueron dando en los inicios y en trascurrir del nuevo milenio. Si antes eran los reyes quienes nombraban obispos, clérigos y aun Papas, ahora es el mismo papa y los obispos quienes coronan emperadores.

Segundo Milenio

Se inicia con el correr de vientos de reforma: La reforma gregoriana, la reforma protestante, la reforma del concilio de Trento.” Los monjes dejaron de tener el influjo positivo de tiempos atrás. La sociedad empezaba a urbanizarse y la vida campesina iba cediendo el paso a la naciente burguesía” (1). Fueron Las Ordenes Mendicantes: Franciscanos, Dominicos y Carmelitas quienes, a impulso del Espíritu, responden al desafío histórico de la decadencia del feudalismo e inicios de modernidad.

Iglesia a la defensiva y “Misión de las Congregaciones  Religiosas”.   Los grandes descubrimientos, el racionalismo, el positivismo, las tres revolución que generaron la modernidad: Revolución política, revolución económica y revolución filosófica planteaban nuevos desafíos a la evangelización, fueron las congregaciones religiosas los verdaderos abanderados de la misión Ad gentes, de manera especial en América latina, donde la evangelización cabalgo sobre la colonización, los Misioneros eran enviados por El papa a quien se le hacía responsable de la labor en territorios llamados de Misión.

Las estructuras jerárquicas de la Iglesia se dedicaron principalmente a mantener y defender la ortodoxia en la doctrina, frente al cambio de época que se vivía, abundaron los “Anatemas” y una actitud defensiva; las Iglesias particulares fuero casi ajenas a la “misión ad gentes”,  pero desde Roma se tomó tal interés en ello que se creó la hoy llamada “Congregación para la evangelización de los pueblos” o “Propaganda fide”, esta institución rige todo lo concerniente a las llamadas “Misiones entre infieles”

Misión de los Institutos misioneros: Iniciándose la segunda mitad del segundo milenio aparecieron en la Iglesia los Institutos especializados en las entonces llamadas “Misiones extranjeras” en latín se decía “Ad exteras gentes”, eran los nuevos actores de la misión “Ad gentes”, el primero de los cuales fue el Instituto de Misiones extranjeras de París, a él sucedieron un buen número de la misma configuración, entre ellos está nuestro INSTITUTO DE MISIONES EXTRANJERAS DE YARUMAL cuya finalidad es la misiones extranjeras, el primer anuncio a los no cristianos, la “misión ad gentes” y ésta entre los más pobres.
En las postrimerías del milenio sacudió a la Iglesia el pentecostés del Concilio Vaticano Segundo. Este magno Concilio, especialmente en la constitución “Lumen Gentium” y el  decreto “Ad gentes”, presenta la visión misionera de la Iglesia a la que llegaron los padres conciliares.
“A la fecha, y ya con más de cinco décadas encima, el decreto “Ad gentes”, no deja de sorprender por su mesurada, pero avanzada posición respecto a lo que era la teología y la práctica misionera ordinaria de la Iglesia pre-conciliar” (2)

El primer paso, ciertamente transcendente, que da el decreto, es el paso de “Las  misiones” a “la misión” la cual nace del “Amor Fontal del Padre”, se realiza en Cristo y continua prolongándose en la historia a través de la Iglesia, guiada e iluminada por el Santo Espíritu.
El segundo paso, no menos importante,  consiste en afirmar que “la misión” es responsabilidad de toda la Iglesia y por lo tanto, no únicamente del Papa sino y principalmente de la Iglesias particulares.

Al despuntar la aurora del tercer milenio y con el sueño de “Una Iglesia en salida” quedan claros algunos aspectos con relación a “la misión”:

Que “la misión”  sigue siendo única y la misma de toda la Historia de salvación.
Que las diferencias en cuanto a la actividad dentro de eta misión de la Iglesia nacen, no de razones intrínsecas a la misión misma, sino de las diversas circunstancias en las que ésta se desarrolla.

“Que entre las tres situaciones  que se pueden presentar está en primer lugar la que se orienta a: Pueblos, grupos humanos, contextos socioculturales donde Cristo y su Evangelio no son conocidos, a donde faltan comunidades cristianas suficientemente maduras para poder encarnar la fe en el propio ambiente u anunciarla a otros grupos. ESTA ES PROPIAMENTE LA MISIÓN “AD GENTES”. (3)

Que es urgente dar el paso de una misión “ad gentes” de los Institutos Misioneros, a una misión  “ad gentes” de toda las Iglesias  locales, tanto “Ad intra” es decir hacia dentro, porque seguramente en el territorio diocesano y el territorio parroquial habitan personas que aún no conocen a Jesucristo; como también “Ad extra” o sea hacía los cinco mil millones de seres humanos que aún no conocen el Dios de Jesucristo, es decir “Dar de nuestra pobreza”.
Finalmente que “los Institutos y Sociedades Misioneras, son formas de acentuar  una tarea eclesial, no de agotarla y mucho menos de pretender sustituir a los demás en la que es la vocación de todos los creyentes”. “Es una “Vocación especial” porque es un compromiso total al servicio de la Evangelización” (4).  -“Ad vitam”, de por vida  –Ad gentes, con los que no conocen a Cristo. – Ad pauperibus especialmente con los pobres. “A evangelizar a los pobres me envió el Señor”.

1.- Padre Sergio Cesar Espinosa G. mg. “La Misión ad gentes”. Algunos puntos básicos”. En “Apuntes sobre la Misión”. Pagina 10. Publicado por Misioneros de Guadalupe, febrero de 2017.
2.- El mismo artículo del Padre Sergio Cesar Espinosa. Página 16.
3.- “Redeptoris Missio” (La Misión del Redentor) del Papa San Juan Pablo II. No. 33.

P. Manuel Valencia mxy
Animación Misionera, Medellín

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *